viernes, 9 de mayo de 2008

50%, de Adela Turín

Con el cuento que nos dedicó Adela hemos decidido hacer un libro, para conservarlo como recuerdo.
















Adela nos lo mandó en italiano y en francés. Nos gustó mucho cómo suena el cuento en italiano, pero como no lo entendíamos, lo primero que hicimos fue pedirle a Sara, la madre de Eva, que es francesa, que nos tradujera el cuento.
Mientras tanto, discutimos sobre el título, como son números no necesitan traducirse. Cuando Teresa nos preguntó qué nos parecía que podía significar, dijimos muchas cosas, antes de enterarnos del verdadero significado: "Me suena a ahorro", "Tiene que ver con la grasa", "Pues yo creo que esto es de científicos"...
Después de haberlo leído varias veces, y enterarnos muy bien de lo que pasaba, incluso de por qué Adela le había puesto ese título, hicimos las ilustraciones.




Antes de editar nuestro libro, miramos un montón de cuentos para decidir cómo sería y qué partes tendría el nuestro.
Las partes de nuestro libro son:
-Cubierta, que es donde va el título, el nombre de la autora y una ilustración.
-Portada. Se pone lo mismo que en la cubierta, pero no tienen por qué ser iguales. Pusimos un dibujo diferente al de la cubierta.
-Pie de imprenta. Es donde se ponen los datos del libro y el copyright, por ejemplo:

© 2008 Adela Turin para el texto/© 2008 Sara Menéndez por la traducción

-Texto del cuento. Como es un cuento infantil, en cada página sólo hay un dibujo grande y muy poco texto.
-Contracubierta. Suele ponerse un resumen del cuento para que sepas de qué trata:

Ettore y Laura tienen una familia. Ettore tiene un tienda de maletas y carteras, Laura es ama de casa. Laura está muy cansada de trabajar y un día tiene una gran, gran idea...

jueves, 17 de abril de 2008

Biografías de escritoras: Adela Turín


El ciclo de Educación Infantil ha decidido trabajar sobre las biografías de escritoras para conmemorar el Día del Libro.
La clase de las Cebras eligió a Adela Turín, autora de algunos de sus cuentos favoritos, Rosa Caramelo, Arturo y Clementina y Una feliz catástrofe.
En primer lugar, aprendieron qué es una biografía y cuál es su estructura habitual; luego, la profe les leyó alguna, les habló de la suya, nombrando uno por uno, su fecha de nacimiento y acontecimientos más importantes de su vida hasta el momento, y les dijo que cuando empezaran con Adela Turin, Internet proporcionaría los datos suficientes para hacer la biografía de la escritora. Sin embargo, cuál no sería su sorpresa cuando comprobaron que no existe ni una sola biografía de esta escritora, ni siquiera en su página
Du côté des filles.
¡Vaya problema! Toda la clase empezó a hacerse preguntas sobre Adela:

-¿Cómo será?

-¿Dónde habrá nacido?

-¿Cuántos años tendrá?

-¿Qué le gustaba hacer de pequeña?

-¿Cómo se llamaban su papá y su mamá?

-¿Por qué escribe esos cuentos?

-¿Por qué sabe tantos idiomas?


Pensando y pensando, se les ocurrió escribirle un correo electrónico contándole el proyecto y su problema para dar respuesta a las preguntas planteadas por la clase.
A la mañana siguiente, nada más llegar al aula, abrieron el correo y ¡allí estaba! la respuesta de la propia Adela Turín, encantada al saber que ¡Unos niños españoles, a los que no conoceré nunca saben que existo!, y respondiendo sus preguntas. En el correo, la profe le decía a Adela: Yo les aseguré que Internet nos iba a proporcionar muchos datos, pero... Nada, imposible encontrar estos detalles. Ya imagino que no están porque no quieres que estén. A lo que la escritora respondió: Efectivamente. Pero cuento contigo para que siga siendo así.Te mando un cuento inédito que dedico a tus alumnos (te lo mando en francés y en italiano, no lo tengo en castellano).Un abrazo a ti y besos a los niños. Adela
Comprenderéis que las Cebras mantengan en secreto todo lo que les contó Adela. Lo que sí pueden contarnos es que, no sólo respondió a sus preguntas y les envió su foto, para que sepan cuál es su aspecto, si no que, como habéis leído, ¡les ha regalado y dedicado uno de sus cuentos! Por supuesto, respondieron a su correo. Lo redactaron entre toda la clase y decidieron hacerse una foto para mandársela.
Durante toda la mañana, la clase de las Cebras, se dedicó a hablar sobre Adela.
Buscaron, en el atlas, los países en los que nació y vivió la escritora, Teresa leyó el cuento, en francés y en italiano, y decidieron que suena más bonito en italiano. Para poder entenderlo, le van a pedir a una madre que nació en Francia que lo traduzca.
Una de las cosas que más les llamó la atención es que Adela dice que empezó a escribir los cuentos coeducativos para protestar.
-¿Para protestar? Imposible, no se protesta escribiendo un libro. Además, NO ES BUENO protestar.
-Claro que lo es, tenemos que protestar cuando algo no nos gusta.
-No, no, protestar NO ES BUENO, no se puede protestar.
-Vale, no es bueno protestar con una pataleta, o con una rabieta, pero hay muchas formas de protestar. Se puede protestar escribiendo un libro para que lo lea mucha gente. Gente de todo el mundo.
-¡Ah, sí, claro! Un libro lo leen muchas personas.
-Se puede protestar con una pintura, con una escultura, con un dibujo, con una película...
-Así, sí se puede protestar.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Receta Tradicional de Carnaval



INGREDIENTES

Varias dosis de humor

Algunos kilos de paciencia

Una pizca de habilidad

Tiempo (al gusto)


PREPARACIÓN

Se juntan las familias con las maestras. Se diseña el vestuario, según mandato oficial carnavalero. Se eligen los disfraces del catálogo de modelos. Se realizan los patrones. Se reune el material de reciclaje suficiente para la fabricación de los disfraces. Se utilizan unas cuantas mañanas, y alguna que otra tarde, para preparar el tinglado. Se pasan unas cuantas risas y, a veces, unos apurillos. Se ensaya la danza para el desfile del cole. El día clave se desfila con algarabía, diversión, estilo, baile, risas y gran éxito de crítica y público.






























SUGERENCIA DE LAS COCINERAS

Presentarse al III Concurso El Carnaval de Reciclaje, patrocinado por COGERSA y...


¡¡¡GANAR EL PREMIO A
LA MAYOR INTEGRACIÓN EN EL PROYECTO CURRICULAR!!!

jueves, 14 de febrero de 2008

Construimos vidrieras

Vidrieras
Pincha sobre la imagen para ver la presentación.

lunes, 17 de diciembre de 2007

Una mañana en el parque




El jueves, día 13 de diciembre, los Elefantes y las Cebras, fuimos de visita al Parque Ferrera. Al principio pensamos que pasaríamos la mañana en los columpios, pero Teresa y Mar nos dijeron que primero iríamos a ver los árboles.

Cuando llegamos a La Noria, Cristina y Begoña nos estaban esperando para acompañarnos en la visita.

Nos contaron un cuento y nos dieron un cuadernillo que íbamos rellenando para ayudarnos a recordar lo que íbamos aprendiendo. No pudimos ver todos los árboles, porque son muchos, pero nos explicaron muchas cosas interesantes sobre algunos.

Si quieres ver cómo fue la visita, pincha sobre la foto que hay en la parte inferior derecha de la página.

sábado, 24 de noviembre de 2007

El libro de las palabras

Teresa se perdió la fiesta del Amagüestu porque estaba enferma, así que, en cuanto volvió, la clase tuvo que contárselo todo, con pelos y señales.
Mar, la otra maestra de EI-5, le había dado a Teresa una lista con un montón de palabras nuevas. Palabras que tenían que ver con la Exposición de objetos tradicionales asturianos y con los utensilios que utilizó la Filandera.
Teresa las iba leyendo y el grupo le explicaba lo que recordaba. Con algunas no hubo ningún problema. Con otras surgieron algunas dudas. ¿Cómo se escribe huso, con hache, o sin hache? Teresa no se acordaba, en aquel momento. ¿Qué hacemos? Mirarlo en el Libro de las Palabras, por supuesto.
–Primero voy a buscarla con hache. La hache no suena, así que, a lo mejor, la lleva, aunque no la oigamos.
Y sí, allí estaba. Teresa señaló la palabra en la página y la mostró a la clase. Luego leyó.
Según iba leyendo, las cabezas asentían. Todo coincidía: el material, la forma…
–Sí, sí, es eso, es eso.
Luego, por las dudas, buscaron a ver si venía sin hache. Y sí, venía. Como la hache no se oye… pero no significaba lo mismo, aunque es una palabra que utilizamos mucho.
–Vamos a ver si están las otras.
Teresa las buscaba y las leía. Las criaturas se miraban unas a otras sonriendo y asistiendo con satisfacción.
De repente, un problema. Parafusa no está en el diccionario. Teresa explicó lo que ella entendía por parafusa, pero no tenía nada que ver con el trabajo de la Filandera.
–Igual es porque como este es un diccionario escolar, no vienen todas las palabras.
– ¿Y si probamos en Internet?
Dicho y hecho. Todo el grupo se acercó a uno de los ordenadores. Teresa abrió la página de la Real Academia de la Lengua y escribió parafusa.
–La palabra parafusa no está en el diccionario –leyó Teresa.
Pero sí aparecía en las imágenes de Google. Igual, igual que la que había llevado la Filandera.

sábado, 10 de noviembre de 2007

¿Dónde están las llaves, matarile, rile rile...?







El profesorado de Primaria, de ésta, nuestra Comunidad, vive sin vivir en sí, y al borde de un ataque de nervios, a causa de los plazos imposibles que nuestra excelsa Consejería les ha impuesto para realizar las concreciones curriculares derivadas de la aplicación de la LOE.
Mientras, en mi cole favorito, han organizado una de sus exposiciones. Bueno, vale, ya sabemos que en Infantil no hay presión de currículo, ni de competencias básicas, ni de objetivos de etapa o de ciclo, ni criterios de evaluación, ni atención a la diversidad… Infantil sigue viviendo en los Mundos de Yupi. ¿O no? A las pruebas me remito:
Fueron a ver la correspondiente exposición en el CMAE (Centro Municipal de Arte y Exposiciones), previa preparación en clase a base de realizar hipótesis, exponer lo que cada cual sabía del asunto, ver libros sobre todo tipo crámicas y ceramistas.
Realizaron el trayecto, a pie, tan pichis, por las calles del barrio. Hicieron la visita respetando las normas de comportamiento en un evento de estas características (que ya se las saben porque, llevan, desde los tres años, haciendo visitas a exposiciones, museos...). Contemplaron las obras y las comentaron, cada cual con su catálogo; preguntaron a su maestra y a la guía, se interesaron por la autoría, los títulos, los materiales, las formas...
De vuelta al aula, decidieron (¡faltaría más!) que también querían hacer su propia Exposición de Cerámica. La organizaron y planificaron, como llevan haciéndolo desde que estaban en EI-3, con el cuidado especial con el que se organizan eventos que se van a mostrar al exterior. Realizaron varias piezas. Las decoraron, escogiendo colores y la forma de aplicarlos, según su propia inspiración artística. Eligieron las que formarían parte de la exposición. Les pusieron un título, que cada cual discurrió y escribió, con ayuda de la maestra, o sin ella, primero en borrador y luego, con más cuidado, en el rótulo que acompañaría a la pieza. Decidieron el lugar, la oportunidad de las fechas, la disposición del espacio y la colocación de las obras.
Hicieron el cartel anunciador, después de un exhaustivo estudio sobre la tipología de los carteles, que situaron en un lugar estratégico para que todo el mundo pudiera verlo.
También diseñaron su propio catálogo.
Discutieron y llegaron a acuerdos sobre el título general de la exposición, los elementos, verbales y no verbales, que deberían incluir en el cartel y en el catálogo, así como la información que proporcionaría a sus potenciales visitantes. Realizaron una invitación formal a las familias y, por fin, se procedió a inaugurar la exposición en toda regla. Acompañaron a sus familias y amistades en la visita. Comentaron las piezas y aclararon dudas.
Efectivamente, en Educación Infantil no existe la presión del currículo, ni de los objetivos, ni de los criterios de evaluación, ni de las competencias básicas.
Y digo yo: A Pekín, ¿pa qué?