viernes, 19 de enero de 2007

El taller del cuento

se hace en la clase de los Delfines. Para asistir sólo hay que apuntarse en la lista. A los 3 años, casi nadie conoce bien las letras, pero da igual, lo importante es escribir el nombre en el lugar adecuado. Luego, la maestra se encarga de traducir los signos para que quienes sí saben escribir puedan entenderlo.

Hoy toca El pez Arco iris se enfrenta al peligro, una emocionante historia en la que un grupo de peces intenta evitar convertirse en el almuerzo de... ¡un tiburón! El tiburón, en realidad, no es malo, aunque tenga un aspecto tan terrorífico que pone los pelos de punta, lo que pasa es que tiene hambre y quiere comer. De todas formas el intríngulis de este cuento no es evitar convertirse en la comida del tiburón, sino la forma en la que, a veces, hacemos de menos a quienes no pertenecen a nuestro grupo.
Que ¿qué pasa? ¡Ah!, misterio. Si quieres saberlo sólo tienes que apuntarte en el Taller del Cuento y pedirle a la profe que lo lea.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Estupendo taller, pena de la primera fotografía que no se ve como es la escritura de las criaturas según el nivel escolar en que están; aunque las personas que pasan por este blog seguramente la conocen perfectamente.
Gracias por seguir relatándonos estas prácticas.
Albahaca.

Zambrano dijo...

Gracias a ti por visitarnos y por comentar. Parece que el personal se enima muy poquito a expresar sus opiniones.

begoña dijo...

Da gusto ver a la maestra y a los niños y las niñas sin mandilones, con sus ropas, sus colores... mostrándose al grupo con toda la diversidad posible, construyendo su identidad en la heterogeneidad y en la riqueza que da la mezcla de ser todos y todas diferentes. Seguro que estos talleres les ayudan a conocerse, perderse el miedo, quererse...

MORGANA dijo...

Heeeey!! Caigo por aquí de casualidad y veo que de buena suerte también!! Soy maestra también en la línea en la que describes y me alegra mucho encontrar un blog de escuelas. Hoy te dejo mi saludo y mis felicitaciones por la labor. Te seguiré leyendo!! Un saludo.

Zambrano dijo...

Bienvenida, Morgana, siempre da gusto saber que hay otras maestras, en otros sitios, que comparten nuestra filosofía.
Sé de buena tinta, Begoña, que cuando llegan nuevas familias de este cole tienen sus dudas (¿se mancharán? ¿estropearán la ropa?), pero luego, cuando las maestras les explican por qué lo hacen, y comprueban que no utilizar mandilón, si no es estrictamente necesario (por ejemplo, cuando utilizan la pintura o el barro), es otro aprendizaje más, se quedan tan panchas. Incluso se extrañan cuando ven que en otros coles lo usan durante todo el día.
De los talleres, qué decir. Bueno, a ver si se anima alguna de las maestras que los hacen y nos cuentan sus beneficios.